En el tiempo libre que me deja mi trabajo como profesor, me dedico a contar las historias que se me ocurren. El mayor beneficio que obtengo es la satisfacción al compartir unas horas con los personajes con los que viajo, pero también el descubrir que más allá de los cables, las redes y las pantallas de ordenador hay una persona desconocida que comparte ese mismo viaje.

Me licencié en Filología Hispánica en 2002 y allí, en la universidad de Alicante, fue donde escribí buena parte de los relatos de Cuentos fantásticos para un mundo en crisis. Otras historias llegaron después: más cuentos, cuentos que acabaron conviertiéndose en novelas (El remo de Caronte), novelas que no dieron más que para un cuento… He publicado también varios relatos a través de diversos medios digitales («El placer de los ancestros») o formato papel (2099-b, Quince relatos y un nuevo reloj). Asimismo, he obtenido algún que otro reconocimiento como el I Concurso de narración breve y micronarración de Mecenix.com (modalidad «La gran corrupción») o el haber quedado finalista en el Certamen Vórtice 2012 de relato de ciencia ficción.

Mi afición por la escritura procede directamente de los juegos de rol. Me refiero a los clásicos, a los de mesa, libros con cientos de páginas de reglas que acababan obviándose en favor de la narración, dados de múltiples caras y amigos dispuestos a echarse unas risas. Me gusta dirigir las partidas, plantear los inicios, los personajes secundarios, sus motivaciones… A partir de ahí la historia comienza a vivir por sí misma.

En estos momentos guardo en el cajón una novela y otro buen puñado de relatos cortos, así como muchas ideas para proyectos futuros.

Espero que disfrutes con mis historias.